Presentada ponencia sobre el grupo Tácito en París

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Presentada ponencia sobre el grupo Tácito en París

El pasado 28 de mayo, se presentó en el Colegio de España de la Ciudad Universitaria de París, la ponencia “La integración de España en Europa desde la mirada de los artículos del grupo Tácito. Análisis de los principales editoriales de 1973 a 1977”.

Este trabajo de investigación fue presentada por el joven investigador José Hernández Echevarría como parte de las ponencias del XVI Congreso Internacional sobre la Transición Española, organizado por el Colegio de España de París, la Université Paris Nanterre, la Université Paris Est-Créteil, y la Asociación de Historia Actual (AHA).

En esta ponencia se destacó que desde su surgimiento como una original plataforma de ideas y actuaciones políticas, el Grupo Tácito, planteó nítidamente, la necesidad de la integración plena de España en la Comunidad Económica Europea (CEE). Dentro de sus diferentes etapas durante 1973 hasta 1977, los miembros del colectivo defendieron desde sus posturas reformistas, la necesidad histórica de esta integración. Desde sus planteamientos, esto favorecería además del aspecto económico, la consolidación del sistema democrático en España tras el final del franquismo. En esta labor, como se manifestó en la ponencia, tuvo un importante papel, el tácito Marcelino Oreja. Quien fuera Ministro de Asuntos Exteriores durante los gobiernos de Adolfo Suárez, acompañado por otros miembros relevantes del Grupo Tácito, ejercieron una notable influencia en el impulso de la integración europea durante la Transición.

Durante este congreso, José Hernández Echevarría resultó elegido como coordinador académico de la sección de jóvenes investigadores de la Asociación de Historia Actual para el periodo 2026-2028.

Cierre de actividades del Aula Joven

El martes 9 de junio se celebró la última reunión del Aula Joven correspondiente al curso académico 2025-2026.

La actividad finalizó con una comida en donde un grupo de estudiantes estuvieron debatiendo sobre el balance de los eventos realizados, las visitas y viajes institucionales, y las proyecciones para el próximo año.

Antonio Alonso, director del Aula Joven, comentó algunas de las actividades previstas para 2027, así como las publicaciones y otras iniciativas pendientes. Los participantes también destacaron durante el encuentro su visión sobre el momento actual de España, los principales desafíos que enfrenta el país, y propusieron algunos temas y ponentes para el siguiente curso.

Participación en «Young Peacebuilders Cross-Border Initiative»

Entre el 22 y el 25 de junio se ha celebrado un seminario denominado Young Peacebuilders Cross-Border Initiative en la ciudad de Fergana (Uzbekistán). El Valle de Fergana es el más fértil y el más poblado de toda Asia Central y en décadas pasadas ha sido escenario de conflictos, debido principalmente a una mala delimitación de las fronteras y por faltas de entendimiento.
Desde 2024, los Presidentes de las tres repúblicas que comparten dicho Valle –Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán— han impulsado, con la ayuda de la OSCE y del United Nations Regional Centre for Preventive Diplomacy for Central Asia (UNRCCA) una serie de encuentros con jóvenes para contar con su opinión a la hora de generar un entorno más pacífico y más abierto al entendimiento.

El Prof. Antonio Alonso Marcos, Director del Aula Joven del Instituto de Estudios para la Democracia, fue invitado a participar como observador y para dirigir uno de los talleres dedicados a trabajar sobre el compromiso de los jóvenes con los asuntos públicos, participación en la vida social y construcción de medidas de confianza. En ese marco, tuvo la oportunidad de explicar a jóvenes de los tres países la experiencia del Grupo Tácito, como modelo de grupo de jóvenes que, en medio de dificultades, se reunían periódicamente para discutir de temas variados relacionados con la política y cuyas conclusiones eran ofrecidas al público general a través de artículos publicados en prensa escrita. Obviamente, aquel modelo puede ser adaptado, cambiando algunos de sus elementos; por ejemplo, en lugar de publicar en prensa escrita lo más eficaz para ellos es publicar en redes sociales y en blogs. Lo que sí no puede faltar es la formación seria para estar bien preparado y la ilusión por buscar un cambio tranquilo de la situación político-social actual.

Editorial: «La Defensa de los Valores en la Vida Pública»

En unos tiempos en los que desgraciadamente está normalizado el convivir con los casos de corrupción política, consecuencia de buscar el interés propio y la obtención de beneficios económicos ilegales y el favorecimiento de grupos afines, el clientelismo, a cambio de favores o privilegios. Y en unos tiempos en los que la política se convierte en el uso del poder para mantenerse, en lugar de gobernar para todos, para perpetuarse, alejándose de los problemas reales los ciudadanos, y se despliega como un espectáculo, con una presencia constante en los medios, que alienta la polarización apelando a emociones y no a la verdad, y negando la legitimidad de los otros. Y sobre todo cuando lo primero se produce dentro del Gobierno y su entorno y lo segundo es una estrategia para alcanzar y mantenerse en el poder, por parte del Gobierno actual y el partido y los grupos que lo sustentan.

En esta situación hay que reivindicar más que nunca la presencia y la defensa de los valores del humanismo cristiano en la vida pública, porque la sociedad y la política debe estar al servicio de la persona, y no la persona al servicio del poder. Los valores nunca deben estar fuera de la vida pública, y deben estar presentes porque toda ley, organización política, decisión pública debe basarse en una idea de lo que es “bueno” o “justo” para orientar el bien común, evitando que el pragmatismo político, la polarización, la secularización y el individualismo, los dejen a un lado como guía para la vida pública o los instrumentalicen al servicio de intereses concretos. En la reciente visita del Santo Padre a nuestro país en su misión “llevar el mensaje a todos los pueblos”, siguiendo la misión de los Apóstoles, se nos ha brindado el más claro ejemplo de poner en práctica los valores del humanismo cristiano en la vida pública y llevarlos al ámbito real de la sociedad.

Y es que sus discursos han girado en torno a la idea central de que la vida pública necesita de valores sólidos para construir una sociedad justa, cohesionada y verdaderamente libre en la realidad concreta de la persona. Uno de los mensajes centrales ha sido, y no por casualidad, en un país como España que está viviendo una situación de grave deterioro social y político, la crítica a la división social y política, insistiendo en que la sociedad debe pasar de la confrontación al diálogo porque “no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad”, en una llamada a reconstruir la convivencia desde el respeto, la escucha, el consenso y la búsqueda del bien común. En varios discursos (especialmente en el Congreso), subrayó que toda persona tiene una dignidad inviolable, anterior a cualquier ley o decisión política, y esta dignidad debe guiar las leyes y las políticas públicas.

Y recordó que la política debe buscar el bien común, no intereses parciales, invitando a reconstruir los vínculos sociales desde la verdad; y que la vida pública debe ser ética y humana, reivindicando el papel de la fe en la vida pública, ofreciendo una reflexión ética y moral que no debe quedar reducida al ámbito privado. La visita del Papa nos debería obligar a los cristianos, en particular, pero también a la sociedad española en general, a una reflexión moral en la vida pública, porque como ha sintetizado el Santo Padre “sin valores no hay democracia sólida”; y además nos ha recordado que todo sistema político debe proteger la persona, y sin este principio, la democracia pierde su sentido; el bien común debe presidir la decisiones públicas para beneficiar a toda la sociedad frente a intereses particulares; y el ejercicio de la libertad debe estar presidido por la responsabilidad moral. Esta visita nos ha dejado el legado de aplicar el pensamiento cristiano a los problemas reales de nuestro tiempo, en la mejor tradición, a la que Santo Padre apeló, de la Escuela de Salamanca, uno de los momentos más importantes del pensamiento cristiano en España que supuso una renovación profunda de la teología, la filosofía y la ética en la vida pública, y que supuso el nacimiento del humanismo cristiano moderno proyectando hacia la vida pública, valores como la dignidad humana, los derechos de la persona, el bien común y la justicia.

Y aunque en los mensajes del Papa no hay referencias históricas directas a acontecimientos políticos concretos de nuestra reciente historia, sin embargo, antes de concluir quisiera destacar como el Santo Padre ha lanzado unos mensajes que encajan claramente en los valores que inspiraron el espíritu de la Transición española, ahora que se cumple el 50º aniversario de la Ley para la Reforma Política, que abrió paso a la democracia : reconciliación, diálogo, consenso, renovación moral de la política. Como pidió el Santo Padre, que España no pierda sus raíces mientras mira al futuro, y esta idea nos debe hacer valorar de nuevo los logros históricos como la Transición y aplicarlos a los desafíos actuales de nuestra democracia.