Intervención de Jose Amengual en la Cena de Navidad 2021

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Intervención de Jose Amengual en la Cena de Navidad 2021

HUMANISMO Y POSHUMANISMO

1. DOS COSMOVISIONES ANTAGÓNICAS
– HUMANISMO: LA CULTURA DE LAS TRES COLINAS

El Gólgota: El Cristianismo La Acrópolis: La Filosofía El Capitolio: El Derecho

– POSHUMANISMO: LA CONTRACULTURA DE LAS TRES CAVERNAS

El Nihilismo: La imposibilidad de conocer la verdad.
El relativismo moral: La validez de todas las concepciones morales.
El identitarismo excluyente: La sustitución de la identidad personal, la que nos hace únicos, por la de pertenencia a un colectivo excluyente.

– La Civilización se ha desarrollado sobre la base humanista, consagrando las libertades y derechos individuales como propios de la dignidad ontológica del ser humano y ha progresado aplicando la ecuación:

PROGRESO = LIBERTAD + RESPONSABILIDAD + CREATIVIDAD + RIESGO

– El Poshumanismo conlleva:
. Restricción de las libertades individuales
. Abolición de la ética de la responsabilidad . Freno a la creatividad
. Desincentivación del riesgo

– El Poshumanismo impide el progreso individual y social, por lo que es incompatible con la sociedad del conocimiento, la única que nos abre la senda de la consolidación de la Civilización y de su futuro.

2. POSHUMANISMO, TOTALITARISMO Y ÉLITES GLOBALES

– La Civilización construida sobre la cosmovisión humanista ha producido una extraordinaria evolución cuanticualitativa, de forma directa en los países democráticos e indirecta en países con regímenes autoritarios o totalitarios:

. Crecimiento exponencial de la población mundial, frenada por el auge del Posthumanismo que propugna el aborto y el descarte de la natalidad.
. Culturización de la población mediante el acceso generalizado a la educación.

. Extraordinario desarrollo económico que ha dado lugar a unas clases medias mayoritarias.
. La estructura organizativa piramidal está siendo sustituida por sistemas en red.

. Socialización centrada en las megalópolis.

– Esa acelerada evolución se ha producido en un nuevo marco económico, tecnológico y geopolítico:

. Hipertrofia del gasto público.
. Endeudamiento público y privado inasumible.
. Deslocalización y dispersión de la producción.
. Logística internacional especialmente vulnerable.
. Eclosión generalizada de las TICs, Tecnologías de la Información y la Comunicación.
. Globalización / Generalización del libre mercado.
. Fracaso del uso de la fuerza militar en los conflictos regionales.
. Irrupción del meteoro chino en el tablero geoestratégico mundial.
. Emigraciones masivas.
. Nuevo mapa energético y nuevas materias primas.
. Creciente supeditación de los estados – nación a una jerarquía globalista autoritaria.

– La pujanza de las sociedades de ciudadanos libres e iguales o con crecientes aspiraciones a serlo, ha puesto en peligro el poder de las élites

oligárquicas globales, que están reaccionando con la adopción de una estrategia de implementación de la cosmovisión poshumanista, instrumentada a través de la ideología totalitaria neocomunista. De esa forma se configura una connivencia a escala mundial entre los grandes poderes económico-políticos, que supeditan el antagonismo ideológico al colaboracionismo contracultural.

3. LA DISTOPÍA POSHUMANISTA

Con el fin de conseguir la hegemonía de la cosmovisión Poshumanista, las élites globalistas han generado una batalla cultural sustentada en una proposición contracultural tan irracional como contradictoria en términos, por lo que, tarde o temprano, esa batalla está abocada al fracaso:

. El nihilismo es absolutamente incoherente con la imposición de lo “políticamente correcto”.

. Unas élites que suprimen la libertad intelectual se están negando el progreso en todos los órdenes, por lo que están renunciando a su propio futuro.

. El proceso de sustitución de la persona con sus libertades y derechos por el de pertenencia a un colectivo predeterminado, al que se le otorgan privilegios discriminatorios, choca frontalmente con la necesidad innata de la persona de realizarse como tal y no como perteneciente a un colectivo.

. El asalto a las libertades individuales comporta la sustitución de la meritocracia y el pluralismo por la “diversocracia” y la “cancelación”.

. Las políticas contraculturales terminan cercenando el desarrollo cultural, científico, tecnológico y económico, por lo que el sistema que las adopta está abocado a su implosión.

José Amengual
Madrid, diciembre 2021

 

EL DESCRÉDITO DE LAS INSTITUCIONES

Las encuestas más fiables y las apreciaciones personales coinciden en que la confianza en las instituciones nacionales está cayendo, sobre todo entre los jóvenes. Y esto nos parece sumamente grave. No sólo porque puede parecer injusto la generalización de determinados comportamientos, sino porque el desencanto y algunas intenciones populistas pueden desenganchar al ciudadano de sus obligaciones como sujeto político. Y esto es especialmente peligroso, sobre todo si esos populistas llegan algún día al poder.

Este descrédito viene marcado por los comportamientos de algunos políticos que, a su evidente falta de preparación intelectual y profesional, añaden unas formas que no se corresponden, en absoluto con la corrección política que debe observarse. Y esto queda evidenciado tanto en las intervenciones en las cámaras legislativas, como en las opiniones que se manifiestan en las redes sociales. Así como el abuso de los medios que el Estado pone a disposición de los políticos para el desarrollo de su labor.

Pero probablemente es la anteposición de los intereses partidistas a los de España como nación lo que más contribuye al descredito de las instituciones políticas. Los pactos entre los partidos para mantenerse en el poder, a toda costa, incluso con aquellos antisistema que persiguen la destrucción del modelo político que inauguró la Constitución de 1978, escandalizan a muchos ciudadanos.

La profesionalización de la actividad pública, con los privilegios de los políticos, en un momento de grave crisis económica, no hace más que empeorar la imagen de la clase política entre los españoles. La profesionalización de la política no sólo priva de experiencia laboral a quienes tienen que legislar, sino que hace que se aferren al poder a toda costa. No es nada extraño que al preguntar a los españoles cuales son los principales problemas que, en estos momentos tiene España, el mal comportamiento de los políticos figure en sexto lugar según el CIS.

Con todo, pensamos que la mentira sistemática, el incumplimiento de las promesas electorales, la negación insistente de pactos que terminan fructificando por intereses, no ya de partido, sino estrictamente personales, eso es lo que más está contribuyendo a ese peligroso descredito de las instituciones públicas.

Javier Morillas, nuevo consejero del Tribunal de Cuentas

El catedrático de Economía Aplicada formará parte durante nueve años del supremo órgano fiscalizador de las cuentas y de la gestión económica del Estado y del sector público.

El catedrático de Economía Aplicada Javier Morillas ha sido nombrado uno de los seis nuevos consejeros del Tribunal de Cuentas que han jurado su cargo esta semana. El acto, que se celebró en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados, ha estado encabezado por los presidentes del Congreso y del Senado, Meritxell Batet y Ander Gil, respectivamente.

Durante su discurso, la presidenta ha subrayado que “en un contexto de múltiples desafíos como el actual se hace más urgente y relevante responder con profesionalidad, honestidad y razonamiento a la tarea que los nuevos consejeros están llamados a ocupar desde este jueves, para la que, a su juicio, no necesitan más que autonomía, autoridad e independencia». 

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Y ha añadido que los consejeros deben ser “capaces de combinar las exigencias propias del derecho de defensa de quienes se someten a vuestra fiscalización y jurisdicción y las necesidades derivadas de la exigencia de controlar la administración de los recursos públicos”. Batet se ha mostrado segura de que los nuevos consejeros sabrán añadir a sus capacidades y méritos los sentidos de «equilibrio» y «proporcionalidad».

Junto a Javier Morillas han sido elegidos nuevos consejeros: María del Rosario García Álvarez, magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid; Elena Hernáez Salguero, expresidenta del Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid; Rebeca Laliga Misó, subdirectora General del Notariado y de los Registros; Joan Mauri Majós, profesor titular en la Universidad de Barcelona; Luis Antonio Ortiz de Mendivil Zorrilla.

De esta forma, se unen a los otros seis miembros, que han renovado su cargo durante este encuentro. Los doce consejeros arrancan con un mandato de nueve años y entre ellos elegirán quién presidirá la institución y cada una de sus secciones (Fiscalización y Enjuiciamiento), cargos que se van renovando cada tres años.

LO QUE LA PSICOLOGÍA DEBE AL CONCEPTO CRISTIANO DE VIRTUD

¿Qué es la salud? Es un concepto tan polifónico que es difícil dar una respuesta única. Pero la OMS se aventura a ello: “el perfecto estado de bienestar, físico, mental y social, y no la mera ausencia de enfermedad”.

La definición no es del todo original. Siglos antes, Boecio ya se había referido al “estado perfecto por la reunión de todos los bienes”, siendo éstos de tres tipos: exteriores, del cuerpo y del alma.

¿Qué subyace en todo ello?, una noción que conecta con el concepto de virtud en la visión antropológica cristiana. Se trata de una cuestión con una larga tradición que, sin embargo, está de plena actualidad. No en vano, la llamada Psicología Positiva tiene entre sus principales rasgos distintivos la indagación en el pleno desarrollo humano a través del concepto de virtud.

Nuestra universidad contribuirá a sacar a la luz lo que la Psicología debe al concepto cristiano de virtud. Lo hará con la celebración del Congreso Internacional ‘Virtud, Psicología y Salud Mental: el aporte de la concepción cristiana de las virtudes a la Psicología’.
Se celebrará durante los días 10 y 11 de diciembre y contará con la participación de referentes en la materia como Jean-Claude LarchetMercedes Palet Fritchi, Craig S. Titus o Ignacio Andereggen.

Consulta toda la información en la web del congreso.

LA CULTURA DEL ESFUERZO EN ENTREDICHO

EDITORIAL

Esta izquierda que gobierna en estos momentos en España no deja de sorprendernos. Tan sólo podemos explicarnos algunas de las decisiones que el Consejo de Ministros adopta, si tenemos en cuenta la cuota de utópicos antisistema que forma parte del Gobierno.

Ahora le toca el turno a la eliminación de los exámenes de recuperación para que pasen al curso siguientes quienes no han sido capaces de superar los exámenes de las asignaturas correspondientes. En definitiva, se trata de eliminar la llamada cultura del esfuerzo entre nuestra juventud, igualando en lo malo a los estudiantes que no verán compensado su sacrificio, con las consiguientes repercusiones sobre el futuro, tanto de estos de estos jóvenes, como de la propia sociedad en general.

Con una tasa del 31, 3% de alumnos que han repetido curso antes de los 15 años, España se sitúa en segundo puesto de los países de nuestro entorno, sólo superados por Bélgica. Quizás el Gobierno tan sólo pretende enmascarar estas cifras tan negativas. Si así fuera, consideramos que es todo un error. O quizás pueda tratarse de perjudicar el ascenso social igualando a todos por lo bajo.

Hace unos años, el escritor Rafael Nadal se preguntaba el porque del abandono por parte de la izquierda de algo tan esencial como el esfuerzo, el sacrificio, el ahorro y el trabajo. El nuevo paradigma de una izquierda absolutamente desvalorizada parece encontrar acomodo en todo lo que no suponga ningún esfuerzo. Parece que quieren emular a aquella burguesía, con tintes parasitarios, que tanto combatieron hace muchos años. Todo lo encuentran razonable con tal de captar adeptos votantes.

Sin embargo, la cultura del esfuerzo sigue siendo esencial para una sociedad que pretenda ser más justa y libre. Si los jóvenes no aprecian el necesario sacrificio para obtener los proyectos de vida que se propongan, será muy difícil que entiendan los conceptos básicos de la convivencia en democracia.

Querencias totalitarias de élites parasitarias

Con el invierno casi encima y la electricidad por las nubes, algunos gobiernos están empeñados en que, para poder trabajar, la gente sea obligada a vacunarse con vacunas que no impiden que sus portadores vuelvan a contagiarse. Llama la atención esta fiebre por prohibir que tienen los dirigentes de las hasta ahora tenidas por democracias occidentales. Gobiernos que recurren cada vez con mayor frecuencia a la creación de nuevos tipos penales y sanciones administrativas por cuestiones que, en ocasiones, son mera expresión del pensamiento y del sentido común.

Con la Italia de Draghi copiando a la Rusia de Putin y en estado de protesta civil ante la negación del derecho al trabajo a personas sanas no vacunadas,  la pasada semana las autoridades de British Columbia advertían a sus residentes de una nueva restricción: reunirse en la propia casa con amigos también sanos pero no vacunados. Canadá se esmera en ser  la joya de la corona de las neo democracias “Woke”,  del Nuevo Orden Mundial y de la modificación retroactiva de la historia. Aspiran a ser los primeros de la fila en la tierra prometida de la Corrección Política que en cada momento se nos imponga. En los términos anunciados por Tocqueville tal parece que hemos llegado a la fase del “Despotismo Democrático”.

 

Hay que irse cuarenta años atrás para comparar lo que está sucediendo hoy con lo que hicieron los gobiernos de entonces con una enfermedad tan grave que no hay  comparación posible con el Covid19: el Sida. Una enfermedad infecciosa que todavía hoy sigue creciendo y matando un mínimo de 800,000 personas al año –sin contar los muertos vivientes– y que ya es responsable de unos cuarenta millones de muertos.

Pues bien, en aquellos años no se le ocurrió a ningún gobierno occidental poner filtros en las fronteras ni tocar los derechos de reunión ni de movimiento. Todo lo contrario porque de hecho se redujeron controles como la exigencia de certificados de no padecer enfermedades infecciosas para entrar como residentes en algunos países. Brasil o EEUU por ejemplo. Como resultado de aquella sorprendente y, por sus efectos, criminal actitud,  el Sida se expandió por todo el mundo y se quedó entre nosotros para siempre con una mortandad muy superior a la del Covid19 tras la ola inicial. Los lectores de más edad recordarán las críticas de Occidente a la URSS y a China por tratar de controlar la entrada en sus territorios. Dos problemas análogos y dos actitudes gubernamentales diferentes. Entonces lo políticamente correcto fue no poner trabas a la difusión de la enfermedad.  ¿Por qué? ¿Cui prodest?

 

También por la misma época, a mediados de los 70, en Europa eran prácticamente inexistentes los coches diesel.  Europa incentivó  su uso hasta superar hoy día el 70% del parque de vehículos. Los EEUU y Japón, reacios, no tuvieron más remedio que ponerse a fabricar estos vehículos para nuestro mercado y nunca llegaron a tener penetraciones tan altas como las europeas en sus parques automovilísticos que, debidamente demonizados, son una gran fuente de ingresos fiscales.

Hoy, los usuarios europeos de esos vehículos adquiridos con religioso respeto por la legalidad, son penalizados fiscalmente y sus derechos de libre circulación reducidos y discriminados. Una expropiación de hecho sin la compensación constitucionalmente requerida. Se anuncia ya su prohibición absoluta y la obligación de sustituirlos por alternativas mucho más caras o la colectivización. Parece el sueño de un Schumpeter senil: la “destrucción no creativa” como forma de acelerar la reducción de la capacidad  industrial y el empleo de calidad.

 

Todo ello en medio de un incremento impresionante del Impuesto del CO2 –eufemísticamente llamado “derechos de emisión”– que ha pasado en muy poco tiempo desde los 4.5€ tonelada  a cerca de los 50€ por tonelada  según el reciente informe del Banco de España, nº 2120. No es posible que gobiernos plagados de “expertos”, se sorprendan de que esta política fiscal, discretamente oculta en la prensa diaria, esté resultando en cierres empresariales y de centros de producción de materiales como aluminio, acero, cemento, cerámicas, cristales, etc. Todos ellos necesitan y necesitarán ingentes cantidades de energía en su producción y la evolución artificial, controvertida  y artificiosa del impuesto citado niega a Europa  no solo la recuperación de las industrias perdidas sino el mantenimiento de muchas de las actuales. Es así  inevitable lo que estamos viviendo: una gran pérdida de competitividad y una inflación de las que hacen época.

 

Todo ello sucede en medio de un también silenciado y muy importante retroceso de la primacía de los EEUU y Europa en Patentes y Propiedad intelectual. En solo treinta años hemos pasado de ser el origen del 75% de la actividad mundial en ambos factores a representar apenas un 25% de las nuevas solicitudes. La primacía mundial, el  65%,  ya se ha trasladado a Asia –China, Japón, Corea, etc. Corea, por cierto, por delante de la UE en nuevas solicitudes de patentes y otros derechos de este tipo. La gravedad de este dato del último informe de la Oficina Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) es tremenda.

 

En la génesis de este sombrío panorama tenemos lo evidente: Políticas Públicas.

 

Lo cual trae a primer plano el  clamor creciente sobre la calidad de nuestros liderazgos. A fin de cuentas, este es su legado: la pérdida de nuestras fortalezas históricas y la consiguiente pauperización rampante y, de momento, a crédito.

 

Para encontrar causas plausibles de este comportamiento destructivo, hay que recordar a Arnold Toynbee cuando explicaba que las civilizaciones colapsan cuando sus élites, antes creativas, pasan a ser parasitarias y para perpetuarse aceleran el declive y tratan de reemplazar a sus poblaciones  recurriendo a lo que dicho autor llamaba eufemísticamente  “proletariados externos”.

 

 

 

LOS INTERESES OCULTOS DE LA GUERRA EN AFGANISTÁN

“La guerra es dinero, dinero y dinero”, decía Napoleón, y en el caso de Afganistán no ha sido una excepción. El coste de los 20 años de conflicto para EEUU asciende a 2.26 miles de millones de dólares, estima la Brown University, la mayor parte destinados a pagar al complejo militar industrial y a intereses financieros.

El valor en bolsa de las mayores empresas de dicho complejo industrial, Boeing, General Dynamics, Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon, United Technologies, se ha multiplicado por diez gracias a sus cuantiosas ganancias durante el conflicto. Y aunque han muerto 241 mil personas el pueblo afgano sigue siendo uno de los más pobres del mundo y la ocupación no ha conseguido hacer adelantar a su sociedad, ni siquiera crear un mínimo Afganistán libre fronterizo con la ex-URSS que con su simbolismo hubiera podido capitalizar los frutos sembrados y donde refugiar y acoger a lo mejor de su población que ahora huye en vez de resistir. Se calcula que el 90% de los afganos viven por debajo del umbral de dos dólares de ingresos diarios, y es el primer país del mundo en mortalidad infantil. Sin embargo Afganistán tiene tres riquezas, opio, tierras raras y Litio.

Ciertos analistas consideran la guerra de Afganistán como la tercera guerra del opio de los anglosajones en el corazón asiático; las dos primeras del opio fueron libradas por el Imperio británico contra China, la de 1839-1842 y la segunda 1856-1860. La actual ha supuesto un incremento de la cosecha de amapolas en Afganistán para conseguir opio con sus derivados morfina y heroína, lo que ha supuesto una fuente de ingresos extraordinaria para sus habitantes. Los salarios de la plantación de amapolas duplican a los de otras actividades agrarias, calculándose que más del 60% de la financiación de los talibanes durante la guerra procedía del comercio de opiáceos, siendo la industria más grande del país de la propia guerra.

Pero con estos ingresos extraordinarios el país estaba desaprovechando los ingentes recursos minerales que tiene en litio y tierras raras. La falta de seguridad e infraestructuras venían impidiendo la extracción de estos minerales, ya que se necesitan 16 años de media desde el descubrimiento de un yacimiento para que una mina empiece a producir Es poco probable que esto cambie pronto bajo el control talibán, pero hay países como China, Pakistán e India, que están interesados en sus recursos minerales a pesar del caos actual.

Afganistán posee inmensas reservas de Litio que lo podrían convertir en la “Arabia Saudita del Litio”. Su principal yacimiento está en la provincia meridional de Ghazni, uno de los grandes depósitos sin explotar del mundo, mayor que los yacimientos de todo Bolivia, país que hasta hoy posee las mayores reservas de este material. El litio es un componente esencial y escaso, para las baterías recargables y otras tecnologías limpias vitales para afrontar la crisis climática y reducir las emisiones de carbono. Junto con las tierras raras son vitales para la

economía emergente del siglo XXI. Tras la retirada aliada, el mayor temor está en la alianza de los talibanes y China con el fin de explotar recursos como el Neodimio, indispensable para las aplicaciones de las nuevas tecnologías, chips, armas de alta precisión, drones, satélites, aviones furtivos e hipersónicos. El uso creciente de las tierras raras lo vemos en loscoches eléctricos que necesitan seis veces más de las mismas que uno convencional; o en los imanes necesarios para hacer funcionar las turbinas eólicas. Las reservas de estos materiales en Afganistán se estima que tienen un valor de mil millones de dólares.

Tres países, China, República Democrática del Congo y Australia representan actualmente el 75% de la producción mundial de tierras raras. China es el líder mundial en su extracción teniendo un 35% de las reservas globales, y amenaza

con disminuir su exportación a EEUU. En los próximos años China espera ser el líder mundial en energías verdes y las tierras raras son hasta ahora insustituibles por su densidad y propiedades físicas, siendo imprescindibles para su futuro.

Mientras, la caída de Afganistán en manos de los islamistas talibanes, provoca un éxodo migratorio que descapitaliza un país que vuelve a perder otra generación. Y con ella, sin luchar, a su mejor gente en medio de una crisis política y humanitaria que hace que nos preguntemos también ¿qué va a pasar con su enorme riqueza mineral sin explotar?. Porque la nueva geopolítica de las tierras raras en el siglo XXI nos muestra la gran vulnerabilidad de EEUU frente a China. Quizá esa haya sido la peor derrota de Washington, si no consiguen controlar estos materiales estratégicos que Pekín podría pasar a monitorizar.

Miguel Ángel Solana Campins. Centro de Economía Política y Regulación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA MEJORABLE Y ACTUAL CLASE POLÍTICA

EDITORIAL

Hace unos días José Manuel Otero Novas, en un seminario sobre las relaciones entre España e Iberoamérica, destacó el consenso y la reconciliación como los pilares fundamentales en los que se basó la exitosa Transición española. Un modelo político que nos permite, en estos momentos, gozar del mayor periodo de paz de la historia de España.

Consenso, apuntó, entre la clase política del régimen y consenso con las fuerzas emergentes en aquellos momentos. Pero cabría preguntarse ¿Qué se ha hecho con ese inmenso legado ético de los políticos de la Transición?, ¿Dónde han quedado aquellos pactos que, en la caso de la reconciliación, no fueron de olvido? .

Preguntado, en una tertulia, sobre ¿Qué secreto tenía aquella clase política de la Transición para conseguir aquello?, el exministro Marcelino Oreja respondió, con una sonrisa en su rostro, que quizás el secreto radicaba en que no eran clase política. Aquellos tenían muy claro el servicio a España por encima de sus intereses partidistas y personales y quizás eso es justo lo que no ocurre con la clase política actual. El sistema ha derivado en unos profesionales de la política que solo miran el interés del partido que es, a la postre, el suyo propio. Estamos en una autentica partitocracia en la que el ciudadano no opina, sólo vota. Y algunos partidos en el poder creen que como han ganado las elecciones, mediante pactos entre ellos, tienen la posibilidad de cambiar la sociedad a su gusto. Sin tener en cuenta que han sido votados para gestionar, no para remover las bases sociales en beneficio propio para asegurarse más votos en futuras elecciones.

Por eso desde el Aula Política estamos empeñados en dar soluciones quizás, para una futura clase política que, sin duda habrá de venir. Tal y como hicieron los componentes del grupo Tácito en el tardofranquismo sentando las bases de lo que luego fue la Transición. Recuperamos esos valores éticos de aquel periodo histórico que asombró al mundo.

«España-Iberoamérica. Un futuro de posibilidades»

El pasado día 30 de septiembre, nuestro presidente, José Manuel Otero Novas, participó en el seminario «España-Iberoamérica. Un futuro de posibilidades», en una mesa redonda junto a Begoña Villacis y Antonio Sola. La mesa fue moderada por el colaborador del Instituto de Estudios de la Democracia Rafael Ayala .

José Manuel Otero destacó los tres elementos fundamentales que se dieron en la transición: el consenso con la clase política del régimen y con las fuerzas políticas emergentes; la consulta al pueblo español, sobre la reforma política y sobre la Constitución y, en tercer lugar, la reconciliación que, de ninguna manera fue un pacto del olvido.
El evento, organizado por nuestra compañera María Jesús Lago desde el departamento de antiguos alumnos fue un éxito de audiencia tanto presencial como online.

Día Internacional de la Democracia, por José Manuel Otero Novas

Durante el 15 de septiembre de 2021, Día Internacional de la Democracia, el presidente del instituto de estudios de la democracia de la Universidad Ceu San Pablo, concedió una entrevista en la Cadena Cope. En la entrevista habla sobre cómo está actualmente la salud de la democracia española.

Pinchando aquí podrás acceder al audio de la entrevista en Cadena Cope.

En la entrevista afirma que la pandemia ha afectado a la democracia española, pero que los problemas que existen actualmente vienen de más atrás. Uno de los principales problemas de la democracia española es que depende de los conocimientos de la sociedad que, a día de hoy, está manipulada por los sistemas de comunicación.

Se pueden escribir libros hablando sobre la democracia, pero lo que le llega a la mayoría de la población es lo que los medios quieren que llegue, son medios que los concede el poder y estos controlan la información que se transmite. Su principal idea es hay que luchar por una democracia verdadera, porque la democracia actual esta controlada por las imposiciones e idealismos.